Motit: una nueva plataforma de moto compartida

Motit: una nueva plataforma de moto compartida
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Nace en Barcelona: Motit, otra nueva propuesta de coche compartido que, en este caso, se centra en el uso de scooters eléctricas para moverse por la Ciudad Condal. Siguiendo la estela de otras propuestas se ofrecen unos puntos de recogida y entrega y una cuota que variará dependiendo del tiempo de uso, el kilometraje o la periodicidad con la que usemos el servicio.

Los vehículos, especialmente diseñados por Core y Going Green para la plataforma de moto compartida, recuerdan ligeramente a modelos como el B-Bone de Daelim por su aspecto naked y minimalista. Motit-moto, así es como se llama el scooter, cuenta con un motor eléctrico de 4,1 kW en su rueda trasera.

Gracias a él, y a su pack de baterías de polímeros de litio de 1,5 kWh de capacidad, podremos desplazarnos hasta a 65 km/h contando con una aceleración de 0 a 40 km/h en 7,5 segundos, y contaremos con una autonomía de entre 40 y 60 kilómetros.

Entre los añadidos encontramos una pantalla táctil de 7 pulgadas con GPS integrado y un compartimento con casco de talla única que proporciona el servicio a sus clientes. El peso del conjunto se va hasta los 80 kg.

MOTIT

¿Cómo funciona Motit?

La gran baza de Motit es su accesibilidad. Disponible para mayores de 21 años con carné de coche o moto 125 c.c, podremos optar a su uso directamente desde nuestro ordenador, tablet o PC, sólo escogiendo la tarifa que mejor nos convenga en cada momento y acercándonos a una de las zonas de recogida colocadas por la ciudad.

Entre ellas está la Plaça Francesc Macià, calles Aragó y Urgell, el centro de negocios 22@, la zona de Sagrada Família, calles Roselló y Bruc, Ciutadella y Estació de Sants. Una vez en el emplazamiento simplemente usaremos la aplicación de Motit (disponible para iOS y Android) y, tras recibir mediante notificación la confirmación de la reserva, sólo tendremos que acercarnos a la moto y desbloquearla, también vía aplicación.

MOTIT

La apertura del casco se desbloqueará y podremos arrancar la moto para dirigirnos a nuestro destino final, que deberá ser el previamente introducido en la reserva. Una vez allí tocará seguir el mismo proceso, vía smartphone, para finalizar la reserva y volver a bloquear el vehículo a la espera de otro usuario.

¿Qué me va a costar Motit?

El servicio Motit nos plantea cuatro opciones distintas. La básica, la del turista que llega a Barcelona y quiere aprovechar Motit para moverse por la ciudad se mantiene en 7 euros por hora. Siguiendo esa misma línea pero enfocándose a un uso habitual contamos con la posibilidad de acceder a una cuota trimestral de 11 euros que dejaría el precio por trayecto en 0,45 euros por kilómetro, o por tiempo, que se mantendría en 5 euros por hora.

MOTIT

Si en cambio vamos a usar Motit de forma ocasional podemos acceder a una modalidad estándar en la que, tras pagar una cuota de alta de 29 euros, podremos conducir los scooters por 0,55 euros el kilómetro o 6 euros por hora. A continuación tenéis una tabla en la que podréis ver sus tarifas de forma más ordenada.

MOTIT

Hablábamos de cuatro opciones y la que nos queda es aquella destinada a los miembros de la red que vayan a usar Motit de forma semanal, ya sea con su opción más económica, 7 euros al mes para viajes de ida un día a la semana, o la más cara, la ida y vuelta de entre cinco y sete días a la semana por 54 euros al mes.

¿Tiene futuro Motit?

Tras el éxito del servicio Bicing sólo era cuestión de tiempo que el Ayuntamiento de Barcelona se sumara a una propuesta de este estilo. Por ahora empiezan con poco, con 50 scooters que pretenden ampliar hasta las 300 a finales de año, y la esperanza de que los usuarios las traten con cariño para no verse afectados por los 50 euros de franquicia que ofrece el seguro ya incluido en el servicio.

Más que en el uso por parte de los ciudadanos de Barcelona, que ya viven acostumbrados a una moda de las dos ruedas que ha acabado convirtiéndose en necesidad, su mayor potencial se presenta como atracción turística, ofreciendo rutas prediseñadas por las calles de la ciudad que, además, contarán con una videoguía para turistas a través de la pantalla que narrará las curiosidades de sus monumentos.

MOTIT

Hay dos aspectos, sin embargo, que me escaman demasiado. Por un lado está el uso de los cascos, y es que una cosa es compartir asiento con otros usuarios y otra meter la cabeza donde vete tú a saber qué ha estado antes. El segundo es el de las baterías, que aunque extraíbles y facilmente intercambiables por trabajadores de la compañía, puede acabar con más de un guiri en la cuneta antes de llegar a su destino.

El sistema se escuda advirtiendo que la aplicación, a la hora de hacer la reserva, sólo nos permitirá acceder a aquellas que aseguren nuestro recorrido, pero como de costumbre todo acabará dependiendo del uso que le den los usuarios y la afluencia de gente que se sienta atraída por este sistema de movilidad. De haber algún problema debemos notificarlo mediante la aplicación, antes de usar Motit si lo descubrimos al llegar o a posteriori si surge durante el trayecto.

Habrá que estar atentos para comprobar cómo evoluciona, sobre todo tras conocerse que Motit no sólo podría llegar a otras ciudades españolas, sino también a Alemania, Francia, Italia y los Estados Unidos.

Página oficial | Motit

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