Qué consecuencias puedes tener si compras un coche de segunda mano con deudas pendientes

Qué consecuencias puedes tener si compras un coche de segunda mano con deudas pendientes
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El coche es, después de la vivienda, normalmente el bien más caro que suele tener en propiedad una vivienda. Sobre todo a raíz de la crisis económica, el vehículo se ha utilizado por las administraciones o bancos para saldar deudas pendientes por multas, impuestos o el pago del propio coche. Si ocurre esto el coche se considera embargado.

Aunque parezca mentira, la Ley permite vender un coche con deudas pendientes asociadas o que forme parte de un embargo, por lo que nos podemos encontrar en la situación de comprar un coche de segunda mano que tenga estas circunstancias, ¿qué podemos hacer?

Lo primero, cubrirse las espaldas

Llaves

En la compra de un coche de segunda mano, previamente a la firma del contrato y la entrega del dinero, es recomendable saber si ese coche tiene asociada algún tipo de deuda pendiente.

La DGT expide entre otros informes, uno de cargas del vehículo. Este informe incluye datos básicos de identificación del vehículo, así como información sobre las cargas o limitaciones de disposición que pudieran constar en el Registro de vehículos para el vehículo consultado y afectar, como es este caso, a un cambio de titularidad. Este trámite es muy sencillo y tiene un coste de 8,59 €.

De esta manera, nos evitaremos el posible susto de que nos digan en tráfico  que no podemos cambiar la titularidad del vehículo que acabamos de comprar porque tiene deudas asociadas pendientes.

El vendedor avisa de esta deuda

Trato Coche

Como hemos dicho antes, se permite vender un coche que tiene deudas pendientes o que está incluso embargado, si el vendedor comunica esta deuda al comprador no está cometiendo delito alguno en esta operación.

Si el comprador es consciente de esta deuda nos encontramos ante dos supuestos: el comprador adquiere las deudas pendientes o el vendedor va a saldar la deuda que tiene con parte o todo el dinero que va a recibir en esta venta. Estos dos supuestos tienen que estar recogidos en el contrato.

Incluso, en el caso de que parte del dinero de la venta se utilice para saldar una deuda para salvar un embargo, puede incluirse una cláusula en la que el comprador sólo entregará el dinero pendiente de esa deuda, pagando el resto cuando ese embargo sea levantado.

Sea cual sea el caso, habrá que proceder a la cancelación de la deuda por parte de uno u otro para poder llevar a cabo el cambio de titularidad del vehículo.

Vendedor con mala fe

Estafa

Si nos encontramos en esa pesadilla de tratar de cambiar la titularidad del vehículo y que nos diga Tráfico que no podemos porque ese coche tiene deudas pendientes, estamos ante una estafa.

Antes de todo esto, es importante haber leído bien el contrato de compraventa que vamos a firmar. Como el vendedor haya incluido algún tipo de cláusula que estipula que además del coche transfiere las deudas pendientes del vehículo, no debemos firmarlo. En el caso de que se firme sin darnos cuenta, estamos perdidos y la reclamación se puede convertir en una misión casi imposible.

Si no sabíamos nada y además no aparece nada en contrato y nos llevamos la sorpresa al tratar de cambiar la titularidad, hay que denunciar al vendedor por estafa. Además, se debe demostrar que eres un tercer adquiriente de buena fe.

Debemos acudir al juzgado que ha expedido esa orden de embargo para realizar la denuncia, presentando el contrato que hemos firmado como una de las pruebas. Si queremos hacer uso directo del coche, podemos pagar las deudas pendientes del vendedor, reclamando este importe en la reclamación que hagas.

Entramos en un procedimiento judicial del que tardaremos tiempo en salir, pero del que saldremos, en un principio, victoriosos si es que no aparece nada reflejado en el contrato.

El coche precintado

Cepo Coche

Más complicado se vuelve el proceso tanto en el caso de la buena fe como el de la mala fe si el coche además de embargado está precintado. En este caso, no es legal que el coche circule ya que puede ser retenido por las diferentes autoridades.

Además, se podrá hacer el cambio de titularidad en Tráfico, pero no se expedirá el permiso de circulación a nombre del comprador.

Hay que resolver ese precinto y ese embargo antes de finalizar al completo la compra del coche, proceso que se puede demorar en el tiempo.

Foto | Kgbo

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