Dolorpasión™: Ferrari 360 partido en dos

Dolorpasión™: Ferrari 360 partido en dos
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HOY SE HABLA DE

Ahora que el Ferrari 458 Italia y sus accidentes ya han dejado a la actualidad tranquila, os puedo comentar un aparatoso accidente que ocurrió en agosto en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana. El protagonista fue un Ferrari 360. Es una historia con moraleja, para aprender de ellas.

A veces nos olvidamos de la enorme responsabilidad que comporta conducir una máquina de 1.000-2.000 kilogramos en la jungla del tráfico. Y cuanta mayor es la potencia de la que disponemos, mayor debe ser esa responsabilidad, o puede acabar la cosa muy mal, como a Raúl Vila, de 25 años.

Conducía su Ferrari por la avenida Abraham Lincoln, escenario conocido por los lugareños como un lugar donde se suelen producir carreras ilegales. Por lo visto, Raúl estaba participando en una de estas competiciones, y es la última en la que participó. Se comenta que se saltó un semáforo en rojo y otro coche le embistió.

Ferrari 360 Santo Domingo

El accidente ocurrió a las 00:15, más o menos. Su montura se empotró contra una farola, que provocó que el Ferrari se partiese por la mitad. Haceos una idea de la velocidad que podía llevar, 50 km/h decididamente no. Raúl estaba vivo cuando le sacaron del coche, tenía varias costillas rotas.

Sin embargo, no pudo recuperarse de sus heridas, y acabó falleciendo por la tarde del día siguiente. La pérdida material del vehículo es lo de menos, claro, pero podía haberse evitado. ¿Culpable o inocente? Independientemente de eso, lo ha pagado con la pena capital.

Como puede apreciarse, el coche acabó partido como si fuese una galleta. Los superdeportivos no te hacen inmortal, tienen una buena seguridad activa pero la pasiva es… muy cuestionable, recordemos que estos coches no pasan pruebas de choque públicas… hacerlas es demasiado caro. Quizás algunos reflexionarían de saber cómo es su carcasa.

Ferrari 360 Santo Domingo

Más de uno pensará que “qué duras son las farolas de Santo Domingo”. Bueno, es que no era una farola cualquiera (deformable), sino una totalmente rígida y de un material que no se achantó ante la embestida del coche. Ese aspecto es totalmente fundamental.

Recordad que en el mundo antiguo se atacaba con una lanza y se protegían con un escudo. Presión = fuerza / superficie. Y si la superficie es totalmente rígida, es lo más parecido al efecto de una sierra mecánica, solo que más instantáneo. El peor accidente que se puede tener es contra un objeto fijo “pequeño” que no va a ceder.

Este tipo de tragedias suelen ser evitables, y es horrible que estas cosas pasen, pero a veces pasan. El cómo, cuándo… importa mucho para que haya un desenlace u otro. Esta vez ha sido el peor posible. Le podemos hacer un buen homenaje a Raúl, impedir por nuestra parte que se repita una cosa así.

Ferrari 360 Santo Domingo

Un saludo para link
Fotografía | Flickr de Remolacha.net
Fuente | Listín Diario

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