Y esta locura transitoria fue el Porsche Cayenne Cabrio que por suerte Porsche no se atrevió a vender

Y esta locura transitoria fue el Porsche Cayenne Cabrio que por suerte Porsche no se atrevió a vender
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Dos décadas después de fabricar el único ejemplar que existe del Porsche Cayenne Cabrio, la marca alemana lo saca de paseo para explicar los motivos por los que nunca se atrevió a llevarlo a producción.

De haberse fabricado en serie, el Porsche Cayenne Cabrio de primera generación se hubiera convertido en el primer SUV descapotable del mercado. También hubiera sido la versión más exótica de la gama, aunque está claro que no la más atractiva.

Una locura transitoria producto de los años 2000

Porsche Cayenne Cabrio 2

A comienzos de los años 2000 se cometieron muchas locuras en el mundo del motor, tanto para bien, como para mal. Dentro del grupo Volkswagen existen muchos ejemplos buenos, como el primer Volkswagen Golf R32, el Bugatti Veyron o el Seat Ibiza Cupra TDI.

Pero el grupo alemán también cometió algunos atentados contra el buen gusto. Por suerte, ninguno a llegó a buen puerto, sin embargo, de vez en cuando se escapan de su escondite para recordarnos que un mal día puede tenerlo cualquiera.

Es el caso del Porsche Cayenne Cabrio. Todos sabemos que la primera generación del Cayenne salvó a Porsche y fue la clave para que la marca alemana siga lanzando los modelos que enamoran a todos los puristas. Lo que no conocíamos era el resto de ideas que pasaban por las cabezas pensantes de Porsche en esa época.

Porsche Cayenne Cabrio 3

Puede que animados por un contexto en el que todo funcionaba, en diciembre de 2002 los directivos de la compañía de Stuttgart consideraron ampliar la gama del primer Cayenne con varias alternativas.

Una de ellas era el Porschje Cayenne Coupé y, si bien en ese momento no recibió luz verde, se acabó materializando en 2019 con la tercera entrega del todocamino.

Otra fue una variante con 20 centímetros extra de longitud y una tercera fila de asientos. Probablemente hubiera funcionado en el mercado chino, donde las carrocerías de batalla extendida causan sensación, pero tampoco llegó a materializarse.

Sea como sea, el Cayenne siempre ha tenido un marcado ADN deportivo y sería extraño combinarlo con siete plazas.

Porsche Cayenne Cabrio 4

La tercera de las ideas que surgió en los despachos de Porsche al poco de nacer el Cayenne fue un descapotable. Fue la única que no se descartó desde el primer momento y llegó a fabricarse una unidad, aunque más tarde no llegó a producción.

Este ejemplar era una maqueta que solo se podía conducir en instalaciones cerradas al tráfico y sirvió para ver las ideas de los diseñadores a escala real, pero también para descartar su fabricación en serie.

Después de llevar a cabo algunas pruebas, Porsche lo guardó en su museo y ahora lo ha sacado a la luz para explicar los motivos por los que el Cayenne Cabrio nunca llegó a los concesionarios.

Para empezar, no estaba claro qué diseño escoger para la parte trasera. Por eso, la maqueta que vemos en las fotos luce dos secciones posteriores diferentes, la izquierda con un piloto colocado en posición más baja y la derecha con otro situado mucho más arriba.

Porsche Cayenne Cabrio 5

Otro de los problemas que planteaba este SUV descapotable es que, según Porsche, “era incapaz de proporcionar una conducción segura y estable”.

El motivo era la falta de rigidez de la carrocería, puesto que los diseñadores quitaron el techo del Cayenne convencional para poner una cubierta de lona, pero no se preocuparon de las medidas necesarias para garantizar la rigidez en un descapotable.

Porsche también se preguntaba si sería práctico un Cayenne con solo dos puertas que, además, eran 20 centímetros más largas. Lo cierto es que no hubieran sido precisamente ligeras y tampoco habría sido fácil abrirlas en aparcamientos estrechos.

Porsche Cayenne Cabrio 6

En cuanto a la capota, la incógnita pasaba por si era posible incorporar una cubierta textil que fuese elegante, de alta calidad y fácil de plegar al mismo tiempo.

Parece que la respuesta fue negativa, sin embargo, Porsche trabajó en una solución similar a la que incorpora el Porsche 911 Targa actual, pero este mecanismo nunca pasó de la etapa de simulación por ordenador.

La capota de lona que lleva el Porsche Cayenne Cabrio del Museo Porsche se guarda en el maletero del coche y debe colocarse manualmente.

Porsche Cayenne Cabrio 1

También se hicieron números y las previsiones dejaron claro que el Porsche Cayenne descapotable no hubiera sido una opción muy inteligente para la marca a nivel financiero.

Dicho de otra forma: Porsche tenía claro que iba a vender cuatro unidades contadas. Ni siquiera los responsables de la compañía pensaban que el coche iba a ser tan atractivo como debería ser un Porsche.

Así lo explica ahora Michael Mauer, que en ese momento todavía no era el responsable de diseño de Porsche: “Un SUV descapotable es un desafío tanto desde el punto de vista estético como formal. Un SUV siempre tiene una carrocería grande y pesada. Si combinas esto con una mitad superior del vehículo pequeña y luego cortas el techo, obtienes formas muy extrañas”.

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