La GM Motorama Collection se mostrará en Peeble Beach

La GM Motorama Collection se mostrará en Peeble Beach
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Desde 1949 hasta 1960, General Motors organizaba una especie de gira automovilística como parte de un espectáculo para mostrar sus nuevos prototipos. Esto era el GM Motorama, un evento del que han salido preciosos prototipos de la época dorada del automóvil americano.

Este año, y por primera vez desde que se acabaron estas giras, General Motors reunirá a muchos de esos prototipos en el Peeble Beach Concourse d’Elegance y los acompañará de sus últimas creaciones, como el Buick Invicta o el Cadillac CTS Coupe.

Algunos de esos prototipos los hemos visto por aquí, bien de pasada o bien haciéndoles un seguimiento peculiar, por eso voy a tratar de darles algo más de vida.

1939 Buick Y-Job


1939 Buick Y-Job Motorama Dream Car

El primero no podía ser otro que el 1939 Buick Y-Job, obra de Harley J. Earl y considerado como el primer prototipo de la historia del automóvil. Supuso una revolución para el diseño del automóvil y todavía hoy, muchos diseñadores lo usan como inspiración para sus proyectos.

Al contrario de lo que sucede hoy en día, que la mayoría de prototipos no son utilizables para el día a día (que no es lo mismo que no se puedan utilizar), el Y-Job si lo era, siendo durante muchos años el coche de diario de Harley Earl.

Su diseño tuvo una gran importancia durante la década de los ‘40 para los diseñadores de Buick o Cadillac, marcando el inicio de una época en la que los coches tenían que ser, aparte de bonitos, grandes y funcionales.

1951 LeSabre


1951 LeSabre Motorama Dream Car

El siguiente en la lista es el 1951 LeSabre, un prototipo inspirado en una de las aficiones de Harley J. Earl, la aviación. Usando técnicas de construcción de la aeronáutica , su chasis se construyó con materiales ligeros como el aluminio, la fibra de vidrio o el magnesio, todo un avance para el época.

Su diseño rompedor salta a primera vista. Entre sus detalles nos encontramos con que es el primer coche en incluir un parabrisas envolvente, de cristal curvado o las afiladas líneas de su trasera, tomadas directamente desde el diseño de un avión.

También fue el daily driver de su diseñador durante algún tiempo y se ha convertido en el más reconocido de todos los prototipos presentado en el GM Motorama por méritos propios.

1951 Buick XP 300


1951 Buick XP 300 Motorama Dream Car

El 1951 Buick XP 300 salió de la colaboración entre Charles Chayne, director de GM Engineering, y Harley Earl con el Y-Job. Ambos colaboraron en el proyecto común del XP 300 y el LeSabre, pero mientras Earl dirigía el desarrollo del LeSabre, Chayne se encargó de lo propio con el XP 300.

Si el anterior era un coche futurista proviniente de la aviación, el Buick XP 300 pretendía ser un deportivo con estilo, de ahí su fino diseño y la suavidad de las líneas, a pesar de estar hechos los dos sobre el mismo chasis.

Su carrocería también se construyó a partir de aleaciones ligeras de aluminio y equipaba un mostruoso motor para la época, un V8 3.5 Supercharged que entregaba más de 300 CV. Con él, Chayne consiguió alcanzar los 225 km/h durante los primeros tests.

1953 Cadillac Le Mans


1953 Cadillac Le Mans Motorama Dream Car

Seguimos avanzando en el tiempo y llegamos a uno de los prototipos más bellos a la par que desafortunados, ya que la primera unidad que se construyó se perdió en un incendio en 1985, por lo que pocas partes originales quedan hoy de él en el prototipo mostrado.

El 1953 Cadillac Le Mans subía un escalón más en el diseño aeronautico y se inspiraba en la era espacial, con un diseño más convencional para lo que estamos acostumbrados a ver de aquellos años y supuso el inicio de una era mítica en el diseño de los Cadillac. Su paragolpes frontal lo atestigua.

1953 Chevrolet Corvette


1953 Chevrolet Corvette Motorama Dream Car

Aquí tenemos el inicio de un mito, el deportivo de América por excelencia, el 1953 Chevrolet Corvette. Menos mal que la presión del público pudo hacer entrar en razón al equipo de Harley Earl, porque su intención fue simplemente la de hacer un show car más, sin más pretensiones que las de quedarse en los salones del automóvil.

En apenas ocho meses, el equipo de diseño de General Motors pasó del papel a la realidad uno de los nombres más lóngevos de la historia del automóvil y que nació para rivalizar en precio y prestaciones con rivales europeos del mismo segmento, cosa que hoy en día sigue haciendo.

El resto de la historia, creo que ya la conocéis.

1954 Buick Wildcat II


1954 Buick Wildcat II Motorama Dream Car

Uno de los más bellos, para mi gusto, que se podrán ver en la GM Motorama Collection es el 1945 1954 Buick Wildcat II, un deportivo biplaza, de agresivas líneas y unos más que curiosos pasos de rueda delanteros.

Su diseño se basó en una sola premisa, reinterpretar las tradiciones. A pesar de sus extrañas formas, si se aprecia en él la deportividad que se le presupone, a pesar de esa aparente altura libre al suelo, poco propicia para las altas velocidades.

En él se ven elementos característicos de los Buick de posteriores años, como los tres circulos sobre las aletas delanteras, presentes también en el Buick Super Eight o el Buick Road Master, por poner dos ejemplos.

1956 Buick Centurion


1956 Buick Centurion Motorama Dream Car

El 1956 Buick Centurion supuso la entrada por la puerta grande de Charles M. Jordan en la división de diseño de General Motors, llegando a ser, años más tarde, unas de las principales cabezas visibles del diseño de GM.

Avanzado tecnológicamente a su era, el Centurion equipaba una cámara trasera que mostraba la imagen en una pantalla situada sobre el salpicadero, eliminando el uso de los retrovisores y acercando un poco más el futuro a los coches de aquellos tiempos.

Otro de los grandes avances es su cúpula de cristal, que hacía las veces de techo o el dial que llevaba en el centro del volante, desde donde se seleccionaba la marcha a engranar, un avance quizá demasiado incómodo, pero que ahí estaba.

1954 Firebird I


1954 Firebird I Motorama Dream Car

1956 Firebird II


1956 Firebird II Motorama Dream Car

1958 Firebird III


1958 Firebird III Motorama Dream Car

Y llegamos a los más asombrosos y a la vez, más irreales prototipos de General Motors, los Firebird I, II y III. Directamente los podríamos definir como cohetes con ruedas, ya que literalmente eso es lo que era, ya que los tres prototipos estaban propulsados por turbinas de gas y su carrocería estaba compuesta íntegramente de titanio.

Para manipular la planchas de titanio, había que calentarlas a 494 grados centígrados. Para evitar dejar marcas en las láminas al acoplarlas al chasis, el equipo de Harley Earl ideó una resina de epoxy especial, que lo pegaba a la estructura y las amoldaba a ella sin tener que hacer uso de martillos o máquinas para doblarlas.

Pero no sólo su diseño era rompedor, su tecnología también lo era. Por ejemplo, el 1956 Firebird II contaba con un completo sistema de conducción asistida, que guiaba sólo al coche por lo que serían las autopistas del futuro.

El 1958 Firebird III, por ejemplo, se convirtió en el primer prototipo en abandonar la conducción con el volante para hacerlo a través de una palanca, al estilo de los helicópteros, y contaba con apertura de puertas a distancia mediante una llave ultrasónica (esto es literal, no me lo invento) que enviaba ondas sonoras de alta frecuencia a sistema de recepción, abriento automáticamente las puertas de alas de gaviota.

En definitiva, una colección de coches que me gustaría apreciar desde cerca, desde muy cerca. ¿Qué tendrán estos prototipos que siguen llamando la anteción 50 años después?


Y aquí, rebuscando un poco por YouTube, una muestra de como se vivía en 1955 el GM Motorama, con muchísima gente observando admiradas lo que en aquellos años se consideraban los coches del futuro.

Fuente | General Motors
Enlace | YouTube

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