Audi TT RS Coupé S-Tronic, miniprueba (parte 2)

Audi TT RS Coupé S-Tronic, miniprueba (parte 2)
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Después de haber podido probar el Audi TT RS S-Tronic durante toda una semana, puedo asegurar que si me diesen a elegir cualquier coche del mercado para hacer un tramo de montaña a ritmo alto, éste sería una de las cinco primeras opciones.

Ahora alguno dirá que estoy loco, que hay coches como un Caterham Super Seven, un Ariel Atom o un KTM X-Bow que literalmente se meriendan como si nada a este coche. Pero yo estoy tratando de buscar los cinco elegidos entre coches “reales” que se ven a menudo rodando por la calle.

Y es que el Audi TT RS es una auténtica lapa sobre el asfalto. Eso es lo que más me ha llamado la atención cuando estás al volante, que es casi imposible llegar a encontrar el límite en el paso por curvas.

Audi TT RS

El coche se muestra muy neutro, nada de subviraje y mucho menos sobreviraje. El sistema de tracción Quattro tiene la clave en el embrague multidisco de gestión electrónica y accionamiento hidráulico se encarga de que en todo momento la potencia se reparta de forma exacta y precisa para rodar como y por dónde queremos con la máxima tracción.

Pero todo esto ya lo habíamos sentido al volante de la versión Roadster y con cambio de marchas manual. En éste Coupé la principal diferencia la apreciamos en una mayor rigidez del conjunto, más estable y con menos torsiones que el Roadster, pero apenas inapreciable.

Como es lógico, el cambio más significativo lo encontramos en el cambio de marchas y lo que se consigue con éste. Pagarás solo 480 euros por conseguir unas prestaciones mayores, unos consumos más reducidos y una sensación más deportiva al volante.

Audi TT RS

¿Es entonces innecesario vender el cambio manual? No, para nada. El manual funciona tan bien que entiendo que haya gente que lo prefiera por tacto y sensaciones a pesar de que con éste se rueda más rápido y se consume menos. Hay que dar la opción.

Cambio S-Tronic

El funcionamiento del cambio S-Tronic es excelente. Ya conocíamos este cambio de otros modelos del Grupo VAG, pero he de decir que con éste motor de cinco cilíndros y un coche con carácter tan deportivo, encaja a la perfección.

En el modo normal automático, permite rodar en el tráfico diario con una suavidad bastante lógica, algo que se agradece cuando llevas 340 caballos bajo el pie derecho. Las aceleraciones son progresivas y los cambios de marchas casi inapreciables.

Audi TT RS

Si tiras de la palanca hacia abajo hasta la última posición, activas el modo Sport del cambio y esa suavidad desaparece para estirar más las marchas, hacer las reducciones antes cuando frenas y en definitiva, ofrecer un carácter más deportivo a través de la caja de cambios.

Pero lo mejor de esta caja de cambios llega cuando la pones en posición secuencial, ya sea colocando la palanca selectora hacia la derecha o pulsando alguna de las levas situadas detrás del volante.

Entonces notarás a la perfección como estás a los mandos de un coche que recuerda más a la Play Station que a la vida real. Subir o bajar de marchas lo hace en apenas unas milésimas de segundo, y tiene el punto justo que te permite notar como engranas una y otra marcha.

Audi TT RS

No aprecias como entran las marchas tan claramente como cuando cambias en un SMG de BMW, en el que el tirón entre una marcha y otra se nota más. Aquí es más suave, pero también más eficaz.

Y lo mejor sin duda llega cuando estás frenando con fuerza y le pides que baje una marcha. Lo hace sin inmutar y haciendo un doble embrague que enamora al oído. Un toque sutil a la leva izquierda y automáticamente el motor se revoluciona mientras ves como baja una marcha y emite un precioso sonido por el tubo de escape.

Y es que la efectividad del conjunto está fuera de toda duda. Pero ojo, porque al lado de la palanca selectora del cambio hay un botón con una letra S que hace que todas estas sensaciones que hemos tenido se aceleren como por arte de magia.

Audi TT RS

Con el modo Sport las reacciones a los movimientos del acelerador son más inmediatas, el coche estira más cada una de las marchas y los 340 caballos de potencia muestran entonces de lo que realmente son capaces.

Además el sonido cambia por completo. ¿Cómo? Pues porque la salida izquierda de escape tiene una válvula que hace que normalmente los gases de escape salgan por el otro lado. Si llevas el botón Sport pulsado, los gases salen también por la salida izquierda haciendo que el sonido ronco y atronador te ponga la piel de gallina.

Conclusiones

En Audi saben hacer coches deportivos acordes con los tiempos que corren, y el Audi TT RS S-Tronic es un claro ejemplo de ello. Su efectividad cuando ruedas “al ataque” es comparable a la de coches mucho más potentes y costosos, y eso es algo de lo que pocos coches pueden hacer gala.

Estéticamente tiene el punto justo para ser deportivo y no llegar a caer en lo vulgar. Es un TT debidamente vitaminado, y es que con 340 caballos escondidos bajo el capó realmente eso es lo que tiene que ser, una radicalización del TT normal.

La calidad de los acabados es muy alta, como se espera en un Audi. Y además en esta unidad de pruebas nos han dejado claro que casi cualquier cosa que se le ocurra a un potencial comprador de este coche, lo puede encontrar a base de talonario en el catálogo Audi Exclusive.

Si a esto unimos que la llegada de la caja de cambios S-Tronic hace de él un coche más prestacional y al mismo tiempo más eficiente, no me cabe duda de que la mayoría de los compradores se decantarán por pagar los 480 euros de diferencia que hay entre el S-Tronic y el manual.

A pesar de ello, y sabiendo que todos son ventajas en ésta versión S-Tronic, me voy a permitir defender la caja manual de “solo” seis marchas, porque su compenetración con el motor era sencillamente perfecta. Y así los amigos de meter las marchas y sentir como se engranan, podrán seguir disfrutando.

La nota final que le doy al Audi TT RS S-Tronic, es la misma que tuvo en su momento la versión Roadster con el cambio manual. Pensaréis que me equivoco al darle al misma nota, un 9,5, pero lo cierto es que en cualquiera de sus versiones el Audi TT RS es sencillamente uno de los mejores coches deportivos que hay actualmente en el mercado, pero no tanto como para ser un coche perfecto y tener un 10.

Audi TT RS

Tal vez el Audi TT RS Plus con esos 20 caballos extra fuese el coche perfecto para conseguir el 10. No lo sabemos, pero si puedo asegurar que tanto en la versión manual como en la S-Tronic de siete velocidades, el Audi TT RS no defraudará a quien se lo compre.

El coche para esta prueba ha sido prestado por Audi. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

En Motorpasión | Audi TT RS Coupé S-Tronic, miniprueba (parte 1)

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