Probamos el BMW 530d xDrive, un diésel casi autónomo que te gustará seguir conduciendo
Pruebas de coches

Probamos el BMW 530d xDrive, un diésel casi autónomo que te gustará seguir conduciendo

HOY SE HABLA DE

Hace unos meses se puso a la venta en España la séptima generación del BMW Serie 5, la berlina del segmento E nacida para plantar cara al Mercedes-Benz Clase E y al ahora un tanto anticuado Audi A6, así que después de la primera toma de contacto, llega el momento de someterlo a una prueba en profundidad.

Para la ocasión elegimos la versión 530d xDrive con el motor diésel de seis cilindros, el cual desarrolla 265 CV a 4.000 RPM y un par motor de 620 Nm desde 2.000 RPM mientras anuncia unos consumos de sólo 4,5 l/100 km. En total hemos hecho 2.001 kilómetros al volante, suficientes para sacar conclusiones y saber dónde se encuentra frente a sus rivales.

Llegué a recoger el BMW Serie 5 con bastantes ganas de conducirlo, no lo voy a negar. Hacía poco más de un año que había probado el Mercedes-Benz E 220d el cual en aquel momento se había convertido en la referencia del segmento E. Pero hoy en día la tecnología aplicada al mundo del automóvil evoluciona tan rápido que en solo un año BMW podría llegar con una propuesta que desbancase al E en mi lista de preferencias.

Bmw 530d Prueba 20

La unidad equipada con el acabado Luxury Line (existen otras Sport Line y M), lucía un color blanco de carrocería que, si bien puede resultar atractivo para algunos, teniendo en cuenta cuánto ha crecido el Serie 5, puede llegar a parecer una ballena albino demasiado grande.

El nuevo BMW Serie 5 es 3,6 centímetros más largo, 1,8 más ancho, 1,4 más alto y la distancia entre ejes también aumenta en 2,97 centímetros respecto a su antecesor.

Esas cotas le acercan al BMW Serie 7 de anterior generación, y la verdad es que no hace falta más que echar un vistazo a su diseño exterior para darse cuenta de que la inspiración en los trazos ha venido más del Serie 7 que del Serie 3.

BMW 530d Prueba 7

Estéticamente el nuevo BMW Serie 5 se planta como un coche muy robusto e imponente, con ese estilo tan marcado que lo hace inconfundiblemente un BMW, pero con ciertos matices modernos como las ópticas delanteras que se unen con los riñones que presiden el frontal o unas ópticas traseras con tecnología LED y forma muy plana que se van hacia el perfil lateral del vehículo.

Los voladizos muy cortos unidos a esa mayor distancia entre ejes y mayores cotas en todas las mediciones, hacen que se vea "más coche" que antes y creo que a pesar de que el color y la configuración no eran los más idóneos bajo mi punto de vista, el Serie 5 puede seguir considerándose una berlina de corte deportivo con aspecto atractivo y vanguardista.

Un interior donde la tecnología es opción y hay muchos botones

Las apelaciones a la tecnología van a ser una constante en esta prueba y así va a ser en todas las que hagamos durante los próximos años, ya que los fabricantes de coches están dando el gran salto tecnológico en el segmento E tras haberlo dado ya en el de las grandes berlinas en los últimos tres años.

BMW 530d Prueba 22

Así, el habitáculo del BMW Serie 5 destaca lo primero de todo por la enorme amplitud de espacio, tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Delante tienes mucha distancia respecto a las puertas, al techo e incluso hasta el asiento del copiloto, algo que se ve reforzado por la presencia de una consola central muy ancha.

En las plazas posteriores también destaca la impresionante anchura de la banqueta, tanto que aseguran que se pueden llevar sin problemas hasta tres sillas infantiles. En el caso de la unidad de pruebas, los pequeños se lo pasarían en grande disfrutando del sistema de entretenimiento opcional y sus dos pantallas de 10,2 pulgadas (2.722 euros).

Bmw 530d Prueba
Bmw 530d Prueba

Los acabados del conjunto son magníficos, dignos de un coche de su segmento. Materiales de alta calidad tanto en las molduras como en los mandos que tenemos que tocar con las manos (el sistema de control por gestos cuesta 298 euros) y un nivel de detalle en los ajustes dignos de coches de un segmento superior hacen que el Serie 5 haya ganado mucho en calidad percibida respecto al modelo anterior. En este sentido está por encima del Mercedes-Benz Clase E y sus plásticos con tendencia a rayarse.

Y sin duda lo que más llama la atención en el interior es la presencia de muchos botones por todos lados y muchas pantallas para controlar lo que haces desde esos botones. En el volante multifunción M (402 euros), de perfecta factura y ancho del aro impecable, encontramos hasta cinco botones y una rosca en cada uno de los brazos laterales. ¿Demasiado? Tal vez sí.

BMW 530d Archivo 7
BMW 530d Archivo 6

El climatizador de cuatro zonas (970 euros) con pantalla electrónica heredado del Serie 7, cuyas funciones se activan con sólo acercar la mano, la presencia del mando iDrive con un manejo mejorado y más sencillo y el cuadro de relojes tras el volante completamente digital (461 euros) y camaleónico dependiendo del modo de conducción seleccionado, hacen que la nueva berlina sea uno de esos coches en los que te apetece pasar muchas horas dentro, no solo conduciendo, sino investigando todas sus funciones y capacidades. Así que eso hicimos.

Algo de ciudad protegido por la tecnología

Por lo general quien se compra un 530d xDrive como este, no lo hace pensando en un uso eminentemente urbano, sino como un coche total que debe permitir un uso diario y viajes en carretera. En ciudad el nuevo Serie 5, si por algo destaca es por la agilidad que transmite. A pesar de ser una bestia de casi cinco metros de largo y dos de ancho, transmite sensaciones en el tráfico urbano más cercanas a las de un Serie 3 que a las de un 7 de anterior generación.

BMW 530d Prueba

Se percibe sorprendentemente ágil a la hora de cambiar de carril, cuando circulamos por zonas estrechas y sin duda el sistema de cámaras perimetrales son una ayuda fundamental a la hora de aparcarlo o entrar por esas calles tan estechas que deberían ser peatonales hoy en día.

Respecto a su antecesor ha bajado hasta 100 kilos. Además por debajo de 60 km/h las ruedas traseras se giran en sentido contrario a las delanteras, y por encima de 60 km/h en el mismo sentido, mejorando la agilidad.

Es sorprendente la claridad con la que los sensores y el sistema de cámaras dibujan en la pantalla central de 10,25 pulgadas (887 euros) la silueta del coche y todos los elementos situados en nuestro entorno. Tanto es así que a veces parece que, cuando empiezas una maniobra de aparcamiento con el Parking Assistant Plus (1.301 euros), estás empezando realmente una partida de un videojuego en el que te puntúan por aparcar sin tocar a los coches de atrás.

BMW 530d Archivo 2

Además el nuevo Serie 5 ofrece en opción una serie de novedades tecnológicas que deberían facilitar las cosas en ciudad. Me refiero al sistema de aparcamiento automático con sólo pulsar un botón dentro del coche. Capaz de reconocer el hueco donde puede aparcar, una vez que ha detectado un hueco, basta con pulsar la tecla de aparcamiento situada al lado del mando selector de la caja de cambios para que el coche automáticamente gire el volante a un lado o al otro, engrane marcha adelante o atrás, acelere o frene.

El único pero que le encuentro es que el sistema, además de que es un extra de 698 euros, es que no es todo lo rápido que a veces necesitas, y además exige cierto grado de adaptación para que llegues a confiar plenamente en él. Eso sí, una vez que lo has probado con tus hijos o amigos, te pedirán que lo uses siempre que aparques. Y siempre podrás sorprenderles aparcando el coche o desaparcando con el mando a distancia o BMW Display Key (295 euros), esa especie de teléfono móvil que te permite abrir o cerrar el coche y manejar desde su pantalla infinidad de funciones.

Carretera y a ver si te gusta conducir todavía

Bmw 530d Archivo 5

Para probar el 530d xDrive en su hábitat natural, decidimos hacer una escapada larga de fin de semana de esas que tantas familias harán al volante de coches como este. Mucha autovía y alguna incursión por carretera nacional para saber de lo que es capaz este modelo.

Lo primero que destaca del 530d xDrive en carretera, y es algo que también se aprecia en ciudad, es la calidad del aislamiento acústico de la que hace gala. Con las ventanillas cerradas, apenas se percibe ruido del motor y el nivel de ruido de rodadura también es muy limitado, en parte porque según nos dicen en BMW, se ha trabajado para que las secciones del techo más cercanas a las cabezas de los ocupantes limiten y absorban parte del ruido que genera el coche al andar.

BMW 530d Prueba

El motor de seis cilindros tiene un funcionamiento muy suave, inapreciable en cuanto a vibraciones, pero muy enérgico en la entrega de potencia. En parte esa ausencia de vibraciones se debe a la tecnología SYNTAK (sinergia-cápsula termoacústica) que encapsulado el motor y la caja de cambios con distintos materiales para que se perciban menos desde el interior.

La caja de cambios Steptronic de 8 velocidades ahora se comunica con el navegador para saber cómo es la orografía del terreno y adelantarse a las posibles reducciones de marchas necesarias

Los 620 Nm de par disponibles a 2.000 RPM permiten que las aceleraciones y recuperaciones se hagan en un abrir y cerrar de ojos y es toda una garantía contar con un motor con tanto empuje cuando, por ejemplo, tienes que adelantar a otro vehículo o hacer la maniobra de incorporación a una autovía o autopista.

Bmw 530d Prueba

En el 0 a 100 km/h hace un registro de 5,7 segundos, y en recuperaciones es lo suficientemente rápido como para cumplir con las exigencias de cualquier conductor. El motor además se combina con la caja de cambios Steptronic de 8 velocidades, una maravilla en cuanto a suavidad y calidad de manejo. Una caja inteligente que como novedad, se comunica con el sistema de navegación para optimizar los cambios de marchas en función de la orografía del terreno.

Salimos de Madrid un viernes por la tarde y una vez que el tráfico se despejó, comenzaron a caer los kilómetros uno tras otro sin apenas enterarnos. El coche ofrece un aplomo excelente, parece que va unido al suelo y la sensación de agilidad de la que hacía gala en ciudad, en carretera no penaliza.

BMW 5 Series

Una vez más el secreto está en el eje trasero direccional, que gira las ruedas en el sentido opuesto a las delanteras a baja velocidad para ganar agilidad y en el mismo sentido a alta velocidad para ganar estabilidad y aplomo. En BMW le llaman Dirección activa integral y es novedad en combinación con el sistema de tracción xDrive.

Llevábamos 240 kilómetros cuando las nubes negras que amenazaban tormenta dejaron de amenazar y se pusieron a descargar cientos de litros de agua que encharcaron la carretera. En esas circunstancias y con un fuerte viento lateral, el aplomo del conjunto y la seguridad que aporta llevar tracción a las cuatro ruedas se agradece.

 

Además la dirección electromecánica ofrece un funcionamiento agradable y preciso, adaptando su dureza a la velocidad que circulemos. Son algo más de las seis de la tarde y todavía nos quedan unos 500 kilómetros por delante antes de llegar a destino.

Selecciono entonces el modo Eco Pro y decido comenzar a "jugar" con los diferente sistemas de asistencia que incorpora el vehículo. El primero de ellos es el sistema de control de crucero activo, capaz de mantener la distancia con el coche que nos precede, algo poco novedoso. Funciona bien y es un buen aliado cuando te toca hacer muchos kilómetros de autovía.

BMW 530d Archivo 1

Lo que sí es novedoso es combinar ese sistema con el Speed Limit Info, que mediante las cámaras que incorpora el vehículo lee las señales y permite adaptar la velocidad a los límites con un preajuste determinado del nivel de permisividad en +/- 15 km/h. De esta forma, puedes estar menos pendiente de los constantes cambios de límites de velocidad que te vas encontrando en las carreteras, el sistema se encargará de ello y tu podrás estar más relajado.

El Serie 5 incorpora tecnologías que le acercan mucho al vehículo autónomo. A pesar de ello, nos sigue gustando conducirlo, aunque haya que estar menos atento que antes.

La otra novedad muy destacada en asistencia a la conducción, es el asistente de dirección y mantenimiento de carril, un sistema que funciona entre 0 y 210 km/h y que como su propio nombre indica, lee las líneas de la carretera y mantiene el coche en el carril interviniendo en la dirección si es necesario.

BMW 530d Prueba

Es un sistema que tiene dos objetivos principales, por un lado hacer más seguros los trayectos y por otro lado permitir al conductor llevar a cabo una conducción más relajada ya que podrá soltar el volante con más frecuencia sin que ello suponga un mayor riesgo de accidente.

Lo probé en unas cuantas ocasiones, y he de admitir que el sistema funciona francamente bien, aunque exige que siempre estés atento a lo que hace, ya que en alguna ocasión, y sobre todo en carriles adicionales que tienen un final limitado, el sistema llegó a interpretar que el carril continuaba hacia el extremo de la calzada y me dio algún susto.

BMW 530d Prueba

Por eso, el mismo sistema siempre exige que el conductor al menos toque el volante con los dedos cada pocos segundos, para asegurarse que no se ha puesto a hacer calceta. En el modo Eco Pro y con el ritmo ya fluído que llevábamos en carretera, los consumos que habríamos registrado en ciudad de 9,3 l/100 km empezaron a bajar rapidamente.

En Eco Pro la transmisión se desacopla del motor y caja de cambios en las bajadas, mejorando sustencialmente los consumos. Cuando circulas así, a vela, sorprende la capacidad que tiene el vehículo para mantener las velocidades inerciales y destaca el indicador en el cuadro de mandos que te va marcando los kilómetros que has hecho aprovechando la inercia, incitando al conductor a hacer más y más a medida que pasan las horas.

BMW 530d Prueba

En carretera tras un completo fin de semana en el que hicimos más de 1.500 kilómetros con dos ocupantes y maletas, conseguimos dejar los consumos en unos nada despreciables 7,6 l/100 km a ritmo alegre y probando también el modo Sport en alguna ocasión y el Adaptative. No considero que sea un mal consumo para un seis cilindros de 265 caballos, y estoy seguro de que a un ritmo más tranquilo y esforzándose por sacar el máximo partido al modo Eco Pro, se pueden bajar hasta un litro y medio.

BMW Serie 5 : nuestra puntuación

.1

Diseño exterior 7
Diseño interior 9
Calidad 9
Habitabilidad 9
Maletero 8
Motor 7
Seguridad 8
Comportamiento 9
Comodidad 8
Precio 7

A favor

  • Nivel de acabados
  • Tecnología disponible
  • Habitabilidad
  • Comportamiento en carretera
  • Consumos ajustados

En contra

  • Equipamiento tecnológico de serie escaso
  • Precio de algunas opciones
  • Rapidez del aparcamiento automático

El BMW Serie 5 ha llegado para dar un golpe importante sobre la mesa en su segmento. Dispone de un nivel de tecnología superior al de sus rivales más directos, aunque está claro que la mayor parte de las novedades tecnológicas se pagan en la lista de opcionales con la que queramos personalizar nuestro coche, tanto que este coche que en su versión básica cuesta 63.300 euros, con el equipamiento de la unidad de pruebas se acerca a los 80.000 euros.

Por lo demás la calidad de rodadura está fuera de toda duda. Es una berlina tremendamente confortable en carretera y muy ágil en ciudad, con ese toque de deportividad que siempre ha caracterizado a los BMW, pero no por ello penalizando otros aspectos como los consumos. Es un coche muy redondo que, además, está casi preparado para la llegada de la conducción autónoma. Estamos sin duda ante un nuevo referente en su segmento.

BMW 530d Prueba

Ficha técnica

Versión probada   530d xDrive
Cilindrada2.993 cm³ Tipo de tracciónIntegral
Bloque motorSeis cilindros en línea diésel CombustibleGasóleo
Potencia (CV @ rpm)265 @ 4.000 Capacidad del depósito66 litros
Par motor (Nm @ rpm)620 @ 2.000 Consumo urbano8,2 l/100 km
Masa en vacío1.750 kg Consumo extraurbano7,4 l/100 km
Velocidad máxima250 (autolimitada) km/h Consumo combinado4,5 l/100 km
Aceleración 0-100 km/h5,7 segundos Capacidad maletero530 litros
TransmisiónSteptronic de 8 velocidades Precio63.300 euros

El coche para esta prueba ha sido prestado por BMW. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas

Fotografía | Héctor Ares

Temas
Comentarios cerrados