Mercedes SLK 250, prueba (exterior e interior)

Mercedes SLK 250, prueba (exterior e interior)
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El pasado día 26 de marzo de este mismo año, llegaba al mercado la tercera generación del Mercedes SLK. El exitoso roadster alemán, nació en el año 1996, sorprendiendo a propios y extraños con un techo duro retráctil que marcó una tendencia entre los biplaza descapotables.

Hoy quince años más tarde, el nuevo Mercedes SLK tiene también en su techo duro su principal novedad, ya que como opción incorpora una tecnología denominada Magic Sky Control, mediante la cual el conductor puede elegir la oscuridad del techo con solo pulsar un botón.

La unidad de pruebas, un Mercedes SLK 250 automático de 204 caballos de potencia, no incorporaba este sistema. Pero si que tenía muchas otras intersantes novedades, que pudimos probar a fondo en una maratoniana prueba de 2.740 kilómetros en los que comprobamos como se comporta en todo tipo de carreteras y condiciones. ¿Os venís?

Mercedes SLK 250

Después de haber probado hace solo unas semanas el Mercedes CLS 350 (prueba: parte 1, parte 2, parte 3 y parte 4), ya estábamos un poco más acostumbrados al nuevo estilo que lucen los modelos de la estrella. Aun así, he de decir que no es difícil caer cautivados ante su aspecto exterior y las formas de su carrocería.

El nuevo Mercedes SLK 250, sigue los cánones estéticos que debe tener un buen roadster: morro largo, habitáculo situado muy atrás y una musculosa trasera que completa un conjunto realmente logrado.

Un frontal claramente inspirado en el Mercedes SLS AMG

Por si alguien tiene dudas de que los nuevos Mercedes están todos inspirados en el superdeportivo Mercedes SLS AMG, basta con ver la foto que pude hacer durante la prueba del SLK en el parking del Circuito Motorland en Aragón. Cuando llegué a recoger el coche después de disfrutar de las carreras de MotoGP, a su lado había aparcado un Mercedes SLS AMG.

Mercedes SLK - Mercedes SLS AMG

La parrilla delantera de ambos coches es casi idéntica. De grandes dimensiones, un perfil muy vertical y presidida por la estrella en el centro, es sin duda el elemento más destacado de su aspecto exterior. Las formas laterales de la parrilla delantera, llegan directamente de los nervios que recorren el capó delantero.

En los extremos, las ópticas adoptan un estilo muy semejante también al del resto de modelos de la gama Mercedes, aunque en el SLK sus dimensiones son más compactas que en otros modelos de mayor tamaño. Podéis ver en las fotos, que sus carcasas son muy oscuras, pero esto es así porque llevaba un paquete de equipamiento estético del que hablaremos más adelante.

Al igual que en el CLS, las luces diurnas de leds en lugar de integrarse en las ópticas delanteras, tienen su posición independiente en los extremos inferiores del faldón delantero, justo dónde se sitúan las entradas de aire laterales.

Mercedes SLK 250

Si avanzamos hacia los laterales, llaman poderosamente la atención las branquias situadas en las aletas delanteras. Con una forma horizontal muy pronunciada y unas considerables dimensiones que hacen que se extiendan hacia las puertas, las branquias marcan también la línea de la cintura del nuevo Mercedes SLK.

La trasera del Mercedes SLK 250: puro músculo

Si el frontal del Mercedes SLK es muy atractivo, personalmente creo que la trasera está todavía en un nivel superior. Respecto al modelo anterior, creo que es la parte que más ha ganado estéticamente. Básicamente las formas son ahora más redondeadas, la línea del techo tiene su réplica en la parte trasera, dónde las ópticas y la línea del maletero tienen formas casi paralelas a las del techo.

Las ópticas traseras tienen una forma más achatada de lo habitual, y además éstas parecen estar acogidas en las aletas traseras. Por su parte el perfil de la parte superior del maletero, está rematado con un pequeño resalto que semeja un alerón muy discreto.

Mercedes SLK 250

Una vez más, vuelvo a decir que estoy en contra de las salidas de escape traseras de formas rectangulares, aunque si bien es cierto que en el caso del Mercedes SLK los escapes destacan menos que en el CLS.

De Coupé a Roadster en menos de 20 segundos

Gracias a su techo duro retráctil, los Mercedes SLK fueron unos de los primeros vehículos del mercado que podían pasar de Coupé a Roadster de forma casi completa. Aunque me considero un auténtico fanático de los techos de lona, he de admitir que los duros retráctiles tienen cosas buenas.

El techo duro retráctil del Mercedes SLK baja por primera vez de los 20 segundos en replegarse o desplegarse, pero no se puede hacer la operación en marcha. El conjunto del techo pesa ahora unos seis kilos menos, de ahí que sea más ágil en esta operación. Para hacerlo, no hace falta más que colocar la tapa del maletero en la posición correcta (protege la carga) y mover hacia arriba o hacia abajo el botón situado en la consola central.

Mercedes SLK 250

El mayor problema de los techos duros retráctiles, está en el espacio que restan al maletero cuando están guardados. En el caso del Mercedes SLK, el volumen máximo del maletero es de 335 litros, que pasan a 225 con el coche descapotado. Es el tamaño justo para dos bolsas de mano, así que nada de excesos de equipaje.

El nuevo SLK ha crecido en longitud (31 milímetros) y en anchura (33 milímetros). Se le ve “más coche” que la anterior generación, respecto a la que gana en apariencia y aplomo sobre la carretera. Pero pasemos al interior que también incorpora interesantes novedades.

El interior del Mercedes SLK 250

Esa tendencia que comentábamos al principio de la prueba de Mercedes a hacer todos sus coches mucho más semejantes y diseñados bajo los mismos patrones, tiene también su réplica en el interior. Basta con echar un vistazo al salpicadero y sus formas, para llegar a pensar que estamos montados en un Mercedes SLS AMG.

Mercedes SLK 250

Las salidas de aire con sus formas de hélice de avión y la consola central tienen la culpa. Son cuatro las salidas de aire que se disponen a los lados y en el centro del salpicadero. Los asientos delanteros están divididos por una consola central que baja desde la parte alta del salpicadero hasta la parte trasera de los asientos.

El aspecto y el tacto del interior, es bueno. La disposición de los mandos hace que tengas a mano todo lo necesario para manejar los distintos sistemas del coche. El volante, en esta versión tenía un tamaño muy reducido, el perfecto para un coche de corte deportivo. Como no podía ser de otra forma, la parte baja achatada y las levas del cambio fijas en el volante, también marcan su estilo.

El volante deportivo de tres radios es multifunción de serie, y en la zona de apoyo de las manos el cuero está microperforado. En los mandos de la derecha, puedes manejar el volumen de la radio y el teléfono, mientras que en la izquierda tienes los mandos para controlar el ordenador de abordo.

Mercedes SLK 250

La posición de conducción en el Mercedes SLK, tiene poco que ver con la del Audi TT RS Roadster que probamos hace unos meses. Aunque en ambos vas situado muy bajo, en el caso del SLK la postura con las piernas muy estiradas recuerda a los deportivos clásicos. Es cómodo y fácil encontrar una posición de conducción agradable, tanto si quieres ir “al ataque” como si por el contrario quieres viajar más cómodo.

El cuadro de mandos está formado por dos esferas, una para la velocidad y otra para las revoluciones. Una configuración clásica y básica, pero que se ve complementada con una pantalla digital en la parte central de ambas desde dónde podemos ver desde el ordenador de a bordo a la velocidad a la que rodamos de forma digital.

En las puertas hay unas pequeñas guanteras con forma de “bolsas” forradas en piel. No es lo que yo considero una guantera propiamente dicha, pero he de admitir que es práctico porque los objetos que metes dentro no se mueven ni un ápice. Los asientos deportivos, tienen un compromiso perfecto entre deportividad y confort.

Mercedes SLK 250

Van forrados en piel bi-color con un tono perla y negro, todo gracias a que el Mercedes SLK 250 que probamos llevaba el paquete de equipamiento Prime Edition.

Continuará...

En Motorpasión | Mercedes SLK 250, prueba (conducción y dinámica; equipamiento y versiones; valoración y ficha técnica)

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