Probamos el peculiar Volkswagen T-Roc Cabrio, el único SUV descapotable del mercado
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Probamos el peculiar Volkswagen T-Roc Cabrio, el único SUV descapotable del mercado

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El mercado de los descapotables es cada vez más pequeño, especialmente en la categoría de los cabrios asequibles. No hace tanto años, casi todos los generalistas tenían uno o más cabrios en su gama. Incluso Volkswagen no ha querido dar una versión descapotable al nuevo Golf 8. En su lugar la marca de Wolfsburgo ha decidido proponer un Volkswagen T-Roc Cabrio.

Así, la marca alemana ha escogido un camino en el que otros han fracasado antes. Nissan fue el primero en intentarlo con el Murano CrossCabriolet. Range Rover pensó que podía mejorar la oferta con el Evoque Cabrio, pero tras su restyling el Evoque perdió esa versión. En ambos casos, los coches no fueron rentables. En Volkswagen piensan que a la tercera va la vencida y que el T-Roc Cabrio sí puede ser rentable.

¿Cómo es posible? Porque en un segmento de los cabrios donde casi todos son premium o deportivos (o los dos a la vez), el T-Roc no se presenta como premium y menos aún como deportivo. Es más, ni siquiera se posiciona como un SUV cabrio. Solo quiere ser un Volkswagen descapotable, sin más. Aunque piensan que el hecho de que sea SUV podría ayudarle a hacerse un hueco, ya sea por su facilidad de acceso a bordo o por su originalidad.

Un modelo único

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

En la actualidad, la inmensa mayoría de los pocos descapotables que quedan en el mercado son de marcas premium y superan los 50.000 euros. Por debajo de ese umbral, nos queda el eterno Mazda MX-5 (26.240 euros) y el BMW Serie 2 Cabrio (desde 39.700 euros).

El MX-5 es un roadster y, por tanto, biplaza, mientras que el Serie 2 Cabrio, que cuenta con cuatro plazas, ha dejado de fabricarse y ya solo están disponibles las unidades que quedan en stock (esencialmente BMW 218i de 136 CV). Y por supuesto está el MINI Cabrio (desde 26.300 euros), un modelo con una habitabilidad limitada. Así, el Volkswagen T-Roc Cabrio es una curiosa excepción en el mercado.

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

Si bien la gama del Serie 2 Cabrio era completa, con motorizaciones de 136 CV a 374 CV, la gama del T-Roc es mucho más sencilla.  Sólo hay dos motores gasolina, el 1.0 TSI de 115 CV y el 1.5 TSI de 150 CV, y dos acabados (Style y R-Line). Ambos motores van asociados de serie a un cambio manual de 6 relaciones y, en opción, a un cambio DSG de 7 marchas.

El tíquet de entrada a la gama comienza en 30.540 euros para el 1.0 TSI Style (este motor no cuenta con acabado R-Line). Para acceder al motor 1.5 TSI 150 CV DSG7, el precio sube a 37.300 euros (Style) y 42.630 euros con el acabado R-Line. Por nuestra parte probamos la versión 1.5 TSI con cambio DSG 7 y acabado Style, que cuesta desde 37.300 euros.

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

En comparación con el T-Roc, la versión Cabrio -que utiliza la misma plataforma MQB A1 que el resto de la gama- pierde dos puertas pero gana una distancia entre ejes 5 cm más larga (2,63 m frente a los 2,59 m del resto de T-Roc). Es también más largo, el T-Roc Cabrio mide  4,27 m de longitud mientras que el 5 puertas mide 4,23 m.

Una habitabilidad correcta para cuatro

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

La mayor batalla permite acomodar el parabrisas más inclinado del cabrio así como conservar una cierta habitabilidad en las plazas traseras, albergar la capota y conservar un volumen de maletero correcto.

Así, a diferencia de los descapotables compactos que vimos en el pasado o con respecto al BMW Serie 2, las plazas traseras del T-Roc son amplias para el tipo de coche que es. El espacio para las piernas es decente y, con la capota puesta, el espacio para la cabeza suficiente para un adulto de 1,80 metros.

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba habitabilidad

Eso sí, como en todos los cabrios actuales con plazas traseras, detrás solo hay hueco para dos personas, pues hay que dejar espacio en los laterales para el mecanismo de la capota. Además, como en muchos compactos descapotables, el respaldo de los asientos se me antoja demasiado vertical.

Por otra parte, la presencia de la capota y de su mecanismo limitan el espacio del maletero. Éste pasa de 445 litros en el SUV 5 puertas a 280 litros en el Cabrio, y además con una apertura más pequeña. El respaldo de los asientos traseros es abatible de forma independiente (50/50) lo que permite ampliar el maletero en casos puntuales.

Volkswagen T Roc Cabrio

Por lo demás, el salpicadero del T-Roc Cabrio es idéntico al de la versión clásica. La ergonomía está bien resuelta y el ensamblaje parece estar logrado. Sin embargo, no podemos pasar por alto la ingente cantidad de plásticos duros que cubre todo el salpicadero, las puertas y el habitáculo en general. La antaño aclamada calidad percibida de Volkswagen ha dado un enorme paso atrás en el T-Roc.

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

Es una pena, especialmente con lo que cuesta este coche. Además, el interior es demasiado austero. El color no tiene cabida, al menos en nuestra unidad de prueba, donde todo es desesperadamente negro o gris.

Al menos, en lo que respecta a la tecnología de infoentretenimiento no hay grandes quejas. El cuadro de instrumentos de serie es a la antigua, con dos relojes analógicos y una pequeña pantalla central entre los dos para el ordenador de a bordo, mientras que la pantalla táctil central de 8 pulgadas ofrece un buen manejo y una respuesta rápida.

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

A destacar que si bien cuenta con control de crucero activo, mantenimiento de carril y frenada automática de emergencia con detección de peatones, el resto de las ayudas a la conducción y elementos de confort de conducción que pueda equipar son en opción.

Por ejemplo, el Park Assist y la cámara de aparcamiento son opcionales (pack de 1.040 euros con el acceso y el arranque sin llave), así como lo son el sistente de salida de aparcamiento y el Emergency Assist (que toma el control del vehículo y lo detiene en el arcén en caso de indisposición del conductor), por 390 euros.

Confort de marcha por encima de todo

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

Primeras sensaciones con la capota en posición, la insonorización es excelente. Aunque no es tan buena como en el T-Roc de 5 puertas, la insonorización está sorprendentemente lograda. La capota de lona es una de las más eficientes del segmento, pero en la horquilla de precios del T-Roc tampoco hay muchos rivales.

Volkswagen T Roc Cabriolet

La capota es eléctrica y se abre (o cierra) pulsando un botón, pero éste está muy cerca del botón del freno de mano eléctrico. La maniobra tarda menos de 10 segundos, pero sólo puede hacerse hasta 30 km/h. No es una velocidad llamativa si la comparamos con la mayoría de los descapotables del mercado, en la mayoría de los casos se puede hacer hasta 50 km/h. Pero tampoco es un punto muy negativo, al tardar menos 10 segundos es algo que se puede hacer en cualquier semáforo o stop sin molestar a los demás usuarios de la carretera. En todo caso, permite disfrutar de un placer siempre excepcional: conducir con el cielo por techo.

Una vez abierta la capota, sorprende el parabrisas por ser especialmente bajo. Es un poco como conducir con los parasoles constantemente en posición baja. Pero se acostumbra uno a ello y sólo queda la agradable sensación de estar al aire libre, con una vista ideal del entorno. Todo dependerá de cómo se ajuste la altura del asiento, pero en regla general y por debajo de 110 km/h, las turbulencias son mínimas, no tanto en las plazas traseras.

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

Con sus numerosos refuerzos de carrocería, el T-Roc Cabrio pesa 190 kg más que la versión 5 puertas. Así, con el 1.5 TSI Evo de 150 CV y cambio DSG7, el T-Roc pesa ya 1.540 kg. El motor hace gala de cierta flexibilidad gracias a los 250 Nm de par máximo disponibles de 2.500 hasta 3.500 rpm. Asociado al cambio de doble embrague autoriza recuperaciones correctas, con un 80 a 120 km/h en 7,3 segundos.

Si bien cuanta más reprís tenga un coche, mejor (por cuestiones de seguridad para adelantar), al menos no se echa en falta más potencia en este T-Roc, pues no tiene una vocación deportiva. Y es en un uso tranquilo y plácido, aunque en ocasiones podamos ir un poco rápido, que el chasis luce su mejor cara.

Volkswagen T Roc Cabriolet R Line

El chasis (con suspensión Mcpherson, delante, y multibrazo, detrás) ofrece aplomo y un buen guiado del tren delantero (sin desprenderse de una tendencia al subviraje), con una dirección precisa y un tren trasero bien asentado. Aún así, el coche no se libra de unos ligeros movimientos de torsión a la altura del parabrisas, algo inherente a todos los cabrios de cuatro plazas derivados de un modelo “cerrado”.

En todo caso, sería algo criticable en un modelo con vocación deportiva, pero aquí no es el caso y el confort de marcha es excelente. En ciudad todavía se pueden apreciar algunos ligeros rebotes al pasar a baja velocidad sobre  juntas de dilatación, baches o resaltes. Sin duda debido a un tarado de los muelles un tanto firme debido al elevado peso del coche.

Por último, mencionar que gracias a un motor de baja cilindrada y a una puesta a punto que incita a la conducción relajada, el T-Roc Cabrio sabe mostrarse relativamente parco en consumo. En la prueba la media ha sido de 7,8 l/100 km, nada mal para un cabrio.

Frente a sus rivales

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

Las marcas generalistas han abandonado el segmento de los cabrios. No hay realmente rivales directos para el T-Roc en el mercado. Pero claro, un descapotable es ante todo un coche capricho y todavía quedan dos modelos interesantes a precios asequible en el mercado.

En primer lugar, el Mazda MX-5, que tiene el placer de conducir por bandera (chasis, tracción trasera, peso ligero, agilidad) y tiene un precio realmente asequible: desde 26.240 euros (132 CV de base) a 34.600 euros (184 CV y acabado tope de gama). Eso sí, sólo podrán disfrutar de sus bondades dos personas.

La segunda propuesta es el Mini Cabrio, que comparte con el T-Roc la posibilidad de albergar a cuatro personas, a pesar de contar con versiones de más de 200 CV en su gama.

Este pequeño descapotable es mucho más divertido de conducir que el Volkswagen, pero el espacio a bordo es limitado, las plazas traseras son de uso ocasional y el confort se degrada a medida que optamos por los motores más potentes. Su precio oscila entre 26.300 euros (MINI One Cabrio de 102 CV) y 42.700 euros para el JCW de 231 CV y cambio automático.

Volkswagen T-Roc Cabrio: nuestra valoración

7,1

Diseño exterior 7
Diseño interior 7
Calidad 7
Habitabilidad 8
Maletero 6
Motor 7
Seguridad 7
Comportamiento 7
Comodidad 8
Precio 7

A favor

  • Habitabilidad en plazas traseras
  • Capota rápida en su acción
  • Aislamiento acústico
  • Consumo

En contra

  • Relación precio-calidad-equipamiento
  • Presentación un tanto austera


El Volkswagen T-Roc Cabrio no tiene el aura del Golf, ni la calidad percibida de un Audi A3 y aún menos el diseño simpático del Beetle Cabrio. Y para algunos, el hecho que sea SUV lo descarta como posible compra. Sin embargo, en lo poco que queda del mercado de los descapotables compactos (es decir, casi nada), este T-Roc Cabrio tiene el mérito de existir y se hace un hueco con los mismos ingredientes que el Golf en su momento: espacio a bordo, facilidad de uso y calidad de la capota.



Motor

Gasolina. 4 cilindros turbo de 1.498 cc.

potencia máxima

150 CV a 5.000 rpm

par máximo

250 Nm desde 1.500 hasta 3.500 rpm

transmisión

Tracción delantera. Cambio automático de doble embrague de 7 marchas

dimensiones (Largo x ancho x alto)

4.268 x 1.811 x 1.522 mm

batalla

2.630 mm

maletero

280 litros

peso

1.540 kg

80 a 120 km/h

7,3 s

0 a 100 km/h

9,6 s

velocidad máxima

205 km/h

consumo medio homologado (WLTP)

6,6 l/100km

consumo medio en prueba

7,8 l/100 km

Volkswagen T Roc Cabrio Prueba

El coche para esta prueba ha sido prestado por Volkswagen. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas.

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