En Rusia, Kamaz se ha pasado de los camiones a los coches autónomos, y los pone a prueba con los fans del Mundial

En Rusia, Kamaz se ha pasado de los camiones a los coches autónomos, y los pone a prueba con los fans del Mundial
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Kazán, una ciudad del suroeste de Rusia, a orillas de los ríos Volga y Kazanka y capital de la República de Tartaristán ha sido el escenario de presentación del vehículo autónomo y eléctrico de la compañía rusa Kamaz.

El fabricante de camiones pesados tiene ahora en el punto de mira la electromovilidad y la tecnología autónoma, y ha puesto en funcionamiento su pequeño bus sin conductor para transporte de pasajeros -con capacidad para 12 personas- aprovechando el Mundial de Rusia.

La predominancia de las redes de quinta generación

Aunque solo ha recorrido 650 metros a 10 km/h de velocidad máxima, estos sustitutos de taxis y autobuses demuestran el cambio de paradigma en el que está inmersa la industria automovilística. Rusia está pasando de enormes camiones pesados a pequeños autobuses autónomos que, en este caso, transportarán a los aficionados desde la 'fan zone' hasta las cercanías del estadio del Kazán Arena.

La ruta consta de un circuito cerrado y está alejada del tráfico, de forma que ninguna persona o animal pueda interceder. Según informa Bloomberg, en un principio la compañía -copropiedad de Daimler- quería que los autobuses dejaran a los aficionados en el mismo estadio, pero se descartó.

La interfaz de los vehículos permite controlar el sistema de apertura y cierre de puertas, así como las paradas requeridas por los pasajeros, que dispondrán de cargadores USB para conectar dispositivos electrónicos. La red 5G será la encargada de guiar al vehículo de forma instantánea a través de los flujos del tráfico.

Los módems con redes de quinta generación instalados en los vehículos envían información telemétrica sobre los movimientos del pequeño bus y las funciones de los componentes a un operador remoto, que puede asumir el control en caso de una emergencia.

Kamaz planea llevarlo a producción en 2021 y desplegarlo por aeropuertos, parques y centros de exposiciones, y promete alcanzar una velocidad máxima de 110 km/h. Aún no se ha especificado autonomía ni capacidad de las baterías.

Vladimir Putin, que ha apoyado el proyecto de Kamaz, anunció a principios de año el desarrollo de submarinos no tripulados con armas nucleares para combatir el poder militar estadounidense.

Lo cierto es que Rusia aún es un territorio vetado para la tecnología autónoma, pues su circulación está prohibida en las vías públicas. Ninguna agencia gubernamental rusa ha desarrollado regulaciones para automóviles autónomos, por lo que las pruebas en carretera están limitadas a zonas designadas.

La única zona de pruebas de automóviles en Moscú es una pista de 400 metros situada a las afueras y ataviada con pasos de peatones, señales de tráfico, y alguna rotonda que otra, que dista de imitar el caótico tráfico en Rusia.

Foto | Nancy Perez/Twitter

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