Kay Petre, la piloto que 'voló' a 215 km/h con su Delage V12 en el circuito de Brooklands

Kay Petre, la piloto que 'voló' a 215 km/h con su Delage V12 en el circuito de Brooklands

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El circuito británico de Brooklands abrió sus puertas en 1907 con la norma clara de que solo los hombres podrían competir. Pero encontramos en la historia a mujeres como Elsie Wisdom que pudo probar sus habilidades en el trazado junto a pilotos, en igualdad de condiciones.

En este escenario, debemos hablar de otra piloto de carreras -y periodista- que consiguió hacer historia no solo en su primera incursión en Brooklands allá por 1932: Kay Petre. Esta canadiense se convertiría en un icono del automovilismo tras el volante de bestias de la época como era el Delage con su motor V12 o el Bugatti Type 35.

La canadiense a la que se le quedaban 'pequeños' los coches

Petre nació el 10 de mayo de 1903, en Toronto, Canadá. Hija de un abogado, pasó sus últimos días escolares en Inglaterra, pero regresó a Canadá a los veinte años. Pronto, comenzaría a sentirse atraída por el mundo del Motor.

Cuando el Brooklands Automobile Racing Club (BARC) abrió sus puertas en 1907, lo hizo para albergar competiciones entre las grandes marcas, pero no permitía a las mujeres pilotar en su circuito. Un año después permitieron carreras entre mujeres, que debían llevar bufandas y trajes de colores, asegurando sus faldas con cuerdas para evitar quedar expuestas.

Tras estas competiciones, el BARC decidió que no se celebrarían más carreras con mujeres ante la indignación de la prensa; no fue hasta 1928 cuando se les permitió competir exclusivamente entre ellas.

Cuatro años después, Petre se estrenó en el trazado británico con un Invicta negro de 4 litros; sería el principio de una adicción a la competición. Pronto entendió que necesitaba un coche más rápido para la temporada de 1933, así que se fue a por un Bugatti Type 35 de los que quitaban el hipo.

Petre se haría asidua a la competición, dirigiendo a un equipo de mujeres en carreras de relevos y compitiendo contra pilotos como Elsie Wisdom, que superó el récord de velocidad de Petre, o Chris Staniland.

Sin embargo, antes de que terminara la temporada de 1934, Kay había alcanzado los 207 km/h en el gigante Delage de 10.5 litros V12 compitiendo contra Gwenda Stetwart, que alcanzó los 217 km/h al volante de un Miller.

Delage París

En Brooklands, Kay Petre consiguió tres récords: el primero en 1934 a lomos de un Bugatti a 200 km/h y el segundo en un Delage a 207 km/h. Un año después alcanzaría los 215 km/h también tras el volante del Delage.

Además, fue novena en 1934 en el Gran Premio de Montaña en Brooklands con un Riley 1.5 contra una dura oposición. Su primera visita a Le Mans fue también ese año; ella y Dorothy Champney terminaron en el puesto 13, conduciendo un Riley Ulster Imp.

Entre 1934 y 1936, Petre era una habitual en todas las grandes carreras británicas como 'Brooklands 500 Miles' y 'Double Twelve Hours', y viajó incluso a Sudáfrica para la temporada del Grand Prix con su Riley.

Pero un accidente la alejaría de los circuitos.

Un impás en la vida de Kay: de las carreras al papel

Durante el entrenamiento de una carrera en Brooklands en 1937, el MG Magnette del piloto de Fórmula 1 Reg Parnell se salió del trazado y golpeó el coche de Kay, que volcó. La recogieron inconsciente y gravemente herida. Sería el final de la competición pero no el final de su relación con la esfera del Motor.

Se convertiría en corresponsal de la revista The Daily Graphic -antes se dedicaría a la sección culinaria- y formó parte del equipo de diseño de Austin durante la década de los 50. Contratada por la marca como "asesora de color", sugirió colores y combinaciones para el nuevo Austin A40/A50 Cambridge.

Más tarde, el magnate de la industria automotriz británica, Leonard Lord, la nombró consultora de color para la British Motor Corporation. Kay se encargó de hacer de Austin una firma atractiva para las mujeres conductoras. Incluso diseñó patrones de tela para el interior del MINI.

Kay Petre puede no haber conducido en la salvaje Targa Florio como lo había hecho la otra reina del Bugatti Elisabeth Junek, y compitió solo tres veces en Le Mans, pero su empeño por competir -y ganar- en una esfera reservada al género masculino la convirtió en un ejemplo.

Ella y Gwenda Stewart fueron las únicas que obtuvieron las insignias, entre 1928 y 1939, del circuito de Brooklands por alcanzar los 209 km/h en una competición con 15 hombres. Kay murió el 10 de agosto de 1984, en Camdem, tras una larga y potente vida.

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