Japón quiere desterrar la ansiedad por autonomía. Su nueva arma son los semáforos en rojo

Japón quiere desterrar la ansiedad por autonomía. Su nueva arma son los semáforos en rojo
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En la ciudad inteligente de Kashiwa-no-ha, muy cerca de Tokio (Japón), se está poniendo a prueba una tecnología que permite recargar coches eléctricos de forma inalámbrica mientras circulan y que podría cambiar el futuro de la experiencia de conducción con estos vehículos.

A diferencia de otras tecnologías ya a prueba en Alemania, en Italia o en Suiza, el sistema de recarga sin cables japonés parte de una idea simple pero revolucionaria: bobinas incrustadas en la superficie de la carretera que funcionan junto a unos dispositivos alojados en las ruedas de los vehículos.

Tecnología de carga que imita la carga inalámbrica de los Smartphones

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¿Te imaginas poder conducir un vehículo eléctrico en tu día a día sin tener que preocuparte de buscar estaciones de recarga? Pues eso es lo que busca este curioso experimento liderado por las Universidades de Tokio y Chiba, en el que además participan nueve empresas incluyendo al fabricante de neumáticos Bridgestone, NSK o Denso.

En esencia, el sistema de suministro de energía sin cables se basa en unas bobinas prefabricadas que incrustan en la superficie de la carretera, cerca de los semáforos, para aprovechar tanto la energía de las frenadas, como el tiempo que pasan los coches detenidos ante la luz roja.

Estas bobinas funcionan sólo en combinación con unos pequeños dispositivos instalados cerca de las ruedas de cualquier vehículo híbrido enchufable o eléctrico. Así, según explican los investigadores, “la corriente solo fluye a través de los cargadores inalámbricos cuando estos detectan el paso de un vehículo”, lo que garantiza la seguridad y eficiencia del proceso.

Podríamos decir que el enfoque es similar a la carga inalámbrica que usamos para nuestros teléfonos inteligentes. El resultado sería que, “10 segundos de paso sobre las bobinas proporcionan 1 km de autonomía aproximadamente”. Así, tras haber pasado sobre ellas un minuto, obtendríamos hasta 6 km de autonomía extra.

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Por el momento no parecen cifras espectaculares, ¿pero y si hubiera cargadores inalámbricos en cada semáforo? O al menos en los más transitados. Para los conductores que se mueven eminentemente por ciudad, con estos datos preliminares, moverse con su eléctrico día a día ya sería diferente. Más, en las ciudades atestadas por el tráfico, como sucede en Japón.

El experimento aún está en una fase muy temprana y los investigadores aún no han revelado datos como los costes de instalar las bobinas, de los dispositivos que funcionan en combinación con ellas o de si es viable fabricarlos en masa. Por el momento, las pruebas se llevarán a cabo hasta el próximo 10 de marzo bajo la supervisión del Ministerio de Transporte japonés y se centrarán en la durabilidad y la eficiencia del sistema.

De cara a 2030, Kashiwa-no-ha tiene entre sus objetivos de movilidad “tener autobuses lanzadera automatizados con carga inalámbrica para el año 2030” según medios locales. Así, este experimento sólo es parte de un esfuerzo conjunto entre el sector público y privado para promover el desarrollo de una ciudad inteligente de la que podrían salir soluciones muy interesantes para el resto del globo.

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