¡Toma camperización! El ruso Vlad ha convertido una vieja furgoneta UAZ en una sauna móvil

¡Toma camperización! El ruso Vlad ha convertido una vieja furgoneta UAZ en una sauna móvil

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¿Te acuerdas de nuestro amigo ruso Vlad? Seguro que sí, porque ya le conoces de haber arrancado un Lada Samara después de seis meses sumergido en un lago helado o haber transformado un Lada Niva en un todoterreno 6x6.

Nuestro amigo de la estepa siberiana sigue creando pequeñas joyas con ruedas, vehículos más o menos útiles que solucionen algún problema de la manera más loca posible. En esta ocasión ha camperizado una furgoneta, aunque quizá el término más apropiado sería decir que ha automovilizado una sauna de madera.

Desde Rusia con calor: Una UAZ, unos troncos y una sauna

Vlad ha decidido que ahora que su canal de YouTube le está dando mucho curro es hora de aprovechar mejor los fines de semana para desconectar, así que se ha adentrado en el mundo de las camperizaciones. Con la multitud de posibilidades de modificación que ofrece el sector Vlad se dio cuenta de que ninguna era satisfactoria.

Más que una furgoneta con comodidades, Vlad quería una casa con ruedas. Pero cualquiera puede tener una casa, así que decidió que quería una sauna. Cogió una mítica e indestructible furgoneta UAZ, la despojó de todo lo innecesario, la dejó en el chasis y adaptó unas extensiones del bastidor para empezar a apilar... troncos de madera.

Lo mejor de todo es que la vieja UAZ conserva cierto nivel de prestaciones hasta el punto de hacer competencia a toda una bestia parda como el Dodge Challenger SRT Demon, pudiendo levantar mínimamente del suelo las ruedas delanteras. Sí, es hace caballitos porque le pesa el trasero, pero es algo que pocos coches y ninguna casa pueden decir.

Tejado, ventanas, pasos de rueda de madera, un comodísimo asiento de troncos, limpiaparabrisas, suelo y todo lo necesario para calentar el interior... lo único que no tiene esta casa móvil es retrovisores, lo que complica bastante la capacidad de maniobras del invento, pero ¿a quién le importa eso en Rusia?

Ahora Vlad puede ir por la estepa con la seguridad de saber que en cualquier punto helado de Rusia puede encender la estufa y montar un fiesta tórrida.

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